Inicio Webmail
Quienes Somos
 
 
CUANDO UN ANGEL SE VA A CASA
27 Jul 2010

Daniel Bergoya -El día que se conoció  oficialmente la salida amistosa de Raúl González del Real Madrid muchos recordamos con nostalgia los goles imposibles del gran capitán blanco con su número 7 en la espalda, el desarrollo de una carrera goleadora en todos los torneos donde participo, la constancia y el profesionalismo que caracterizaron al hombre que se convertiría con el tiempo en el máximo referente de una institución bañada en éxitos e históricamente acostumbrada al triunfo constante, pero con ese pequeño margen que distancia la gloria de la frustración, como el amor del odio.

 

Jugar en el Madrid al igual que en algún otro grande de Europa requiere de ese extra, de ir más allá de lo que el futbolista seguramente quiere demostrar cada fin de semana. Pertenecer al equipo con más títulos en sus vitrinas siempre requerirá la conjunción de varios elementos alrededor de una misma motivación que no es otra que ser campeones cada temporada.  Raúl fue por mas de 15 años ese motor que empujaba y jalaba ese sueño cada temporada en el conjunto merengue, siempre tuvo grandes compañeros, pero Raúl siempre era titular, eran él y diez más, tenía la estirpe y eso no se consigue en ningún supermercado del mundo.

 

Tal condición de ídolo era reafirmada con cada partido, cada sombrero, regate, definición quirúrgica, cabezazo, con su hábil pierna izquierda o siempre infalible de frente con el arquero.    Raúl encarno en su máxima expresión la etiqueta de inolvidable tanto dentro como al margen del césped.  Profesionalismo siempre fue uno de sus mas altos valores, desde muy joven en su entorno sabían el tipo de madera del que estaba hecho y muy pocos recuerdan que por cosas del destino Raúl comenzó su carrera en las inferiores del Atlético de Madrid, institución que prescindió de sus categorías inferiores alegando problemas económicos por aquél entonces,  al comienzo de los 90,  y dejando en libertad al delantero nacido en San Cristóbal de los Ángeles.

 

Luego de 38 años de sequía y con seis  viejas Copas de Europa,  producto de la era Di Estefano, el Madrid con Raúl y compañía le brindaron al aficionado merengue la satisfacción de estar de  nuevo en la cima del concierto balompédico mundial: la séptima llegaba al derrotar en Ámsterdam al duro Juventus de Turín.

 

La octava y novena orejona en cuestión de tres años produjo que se le concediera al Real Madrid como el mejor equipo del siglo XX.     

 

Morientes, McManaman y Raúl sepultaron la inexperiencia de un Valencia CF timorato y abrumado en todas sus líneas, Saint Denis seria la sede de un nuevo sueño que se hacía realidad para Raúl que ya era genio y figura con tan solo 23 años.        Zidane apareció en su primer año de contrato y gano para el Madrid la novena Champions en medio de la incredulidad que merecía el que para muchos. El gol del francés ante el Leverkusen es el mejor gol jamás convertido en la historia del torneo.  

 

Sin embargo Raúl también se hizo presente y pocos recordarán el autor de la apertura en el marcador, efectivamente y hacendó gala de sus mejores cualidades el delantero estuvo en su lugar para dejar tendida la esperanza del Bayer Leverkusen de Ballack, Lucio y compañía que luchó hasta el final pero el destino ya había escogido el color del campeón.

 

Seis  ligas de España, dos copas intercontinentales, una Súper Copa de Europa, cuatro Súper Copas de España son el inmejorable palmarés que deja Raúl para la historia, su carrera quedará marcada por no haber obtenido algún título con la selección donde también participo en tres Copas del Mundo, siendo de los pocos jugadores que sobrepasó la barrera de los cien partidos internacionales y donde hasta la fecha sigue siendo el máximo artillero, testigo que seguramente cederá ante David Villa en cualquier momento por la proximidad de sus números  (44-43).

 

 

Raúl se marcha al Schalke 04 donde buscará su último aire como profesional de 33 años y con la maleta llena de títulos, satisfacciones, alegrías y sueños que algún día imagino, sueños que con el paso de los años se convirtieron en realidad. “NO ES UN ADIOS, ES UN HASTA LUEGO”, menciono en su despedida en el palco de honor del Santiago Bernabeu.

 

Los que crecimos viendo el talento de jugadores como Raúl, Ronaldo o Zidane nos vamos dando cuenta que también nosotros vamos viendo pasar los años y que aparecen las nueva grandes generaciones del fútbol mundial que reclaman un nuevo liderazgo y que ya se ve plasmada en las diferentes canchas del mundo.  Raúl ejemplo de pequeños y grandes se despide de un gigante como lo que fue y sigue siendo, un grande del Real Madrid.

 

Daniel Bergoya

 

 

www.futbolinteractivo.com

futbolinteractivonews

 

 

 

 

 

Agradecemos su difusión

 

 

 

 

 
Ultimas 20 Noticias en FUTBOLINTERACTIVO.COM
29 Aug 2010 - CDL GANAR O GANAR